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lunes, 5 de octubre de 2009

Blade Runner




Pese a haber sido poco exitosa en su estreno, Blade Runner es una película considerada de culto hoy en día, y existen muchas razones por las cuales se puede decir que esta obra ha establecido importantes estándares visuales que se utilizan hasta la actualidad.

Hablando del guión de la película, es importante señalar que, pese a ser una película de acción, Blade Runner tiene muchos elementos dramáticos que la hacen profunda y bien estructurada. Se nos presenta un futuro en el cual se ha logrado crear seres muy parecidos a los humanos ,llamados replicantes, los cuales son empleados en trabajos peligrosos al comienzo pero luego se vuelven ilegales. La batalla entre los replicantes fugitivos y los blade runners, encargados de destruírlos, se hace manifiesta desde el principio al presentársenos a los miembros de ambos bandos. Pese a esta rivalidad definitiva, poco a poco veremos que elementos como la existencia de Rachael (replicante con sentimientos) y su relación con Deckard, o la ayuda que Roy ofrece a Deckard para salvarle la vida, nos demostrarán que estos seres humanoides no son tan diferentes de los mismos humanos y su naturaleza.

Se tratan muchos temas interesantes en Blade Runner: desde la filosofía de las religiones humanas, hasta el desarrollo de la ingeniería genética y las consecuencias que este dominio podría llevar a futuro. También se nos muestra un futuro hipotético en el cual la tecnología se ha involucrado en nuestra sociedad y en el vivir diario de los humanos hasta niveles increíbles. Pero tal vez lo más impactante de la película es la forma en la cual ésta diferencia a los seres humanos de los replicantes, al usar una prueba basada en la empatía para distinguir unos de otros; este aspecto de la película nos obliga a pensar en la escencia que forma al ser humano y en lo que significa ser un humano, un ser vivo pensante y con libre albedrío.



Ya entrando en el aspecto visual de la película, se puede afirmar sin lugar a dudas que Blade Runner se destaca en gran medida por la cantidad de efectos especiales que utiliza y por el buen manejo de ambientes que tiene. Los escenarios, si bien siempre oscuros, sombríos y lluviosos, nos introducen con éxito a un mundo futurista paranóico y tecnológico hasta el extremo.


Elementos como naves voladoras, anuncios de neón por todos lados y pantallas gigantescas, refuerzan la imagen de un futuro dominado por la tecnología. Las grandes aglomeraciones de gente y los gigantescos rascacielos conforman una clara imágen de las metrópolis que podrían conformarse en un futuro no muy lejano. A lo anterior se puede añadir que la música de la película, interpretada por Vangelis, grupo que usa sintetizadores en su mayoría, proporciona una ambientación excelente y encaja perfectamente con el futuro retro y de cine negro que nos presenta el director.

Se puede concluír que Blade Runner es una película muy valiosa en varios aspectos, principalmente porque nos habla de cuestiones que competen a toda la humanidad y que nos hacen pensar un poco más profundamente en nuestra propia naturaleza; y también porque nos relata una historia bien estructurada mediante escenarios, efectos y actores excelentes que nos introducen en su historia de principio a fin.




















Un comentario de David Escobar.


domingo, 6 de septiembre de 2009

2001: A Space Odyssey (Stanley Kubrick, 1968)

Muchos críticos han señalado a 2001 como una de las películas pioneras del género de ciencia ficción. Si bien uno de los mayores méritos de esta obra es su parte visual y artística, pues sus efectos especiales son realmente revolucionarios para la década de los 60, el valor real de este film está fundamentalmente en las referencias que hace al proceso de evolución humana que avanza a la par de la historia del hombre.

La introducción de 2001 nos lleva muy atrás en el pasado, directamente a la era en la cual los humanos primitivos, meros primates en desarrollo, empiezan a descubrir el mundo que los rodea. Gracias al impulso que el misterioso monolito da a la conciencia humana primitiva, estos hombres simios aprenden, entre otras cosas, a usar herramientas para su beneficio. El autor de 2001 deja en claro en este punto de la película un aspecto muy importante: que el valor de la evolución humana no se centra en el aspecto físico, pues el hombre es una de las criaturas más débiles de la naturaleza cuando se habla de supervivencia de campo, sino que el verdadero desarrollo que le ha permitido al hombre avanzar hasta nuestros días se encuentra en su mente, en su conciencia del mundo, en su inteligencia y en su aprovechamiento del entorno exterior. El hombre aprendió a mover al mundo en su beneficio, y a ejercitar su mente para volverla más elevada cada vez.


Avanzando en la película, viajamos muy adelante en el futuro, hacia el año 1999, época en la cual nos encontramos con un mundo humano más desarrollado, lleno de tecnología útil y avanzada, pero también con nuevos problemas, entre ellos cierta epidemia localizada en una importante base estadounidense. En medio de esta realidad, el Dr. Heywood Floyd se dirige hacia la luna con un objetivo: investigar un misterioso monolito octoédrico que al parecer proviene de fuentes extraterrestres. El mensaje del autor en esta parte de la película se puede interpretar como una alegoría a lo complicado que es para el ser humano el proceso de la evolución, pues al mismo tiempo que desarrolla “herramientas” que facilitan su vida al máximo, también se enfrenta a nuevos retos, y todo esto proviene del desarrollo de su mente. Una vez más, el monolito hace las veces de un espectador silencioso que lo observa todo, y que parece reportar el avance de los seres humanos a una raza superior.

Ya llegando a la tercera parte del argumento, nos encontramos con un drama fundamental de la existencia humana: el hombre contra la máquina. HAL 9000, la supercomputadora que supervisa a los astronautas que viajan a Júpiter, de pronto se vuelve contra ellos y trata de eliminarlos a todos al considerarlos imperfectos. Es muy fácil identificarnos con ésta parte de la película tomando en cuenta la época en la que vivimos: muchos de los inventos y desarrollos tecnológicos a los que hemos llegado se han vuelto contra nosotros, destruyendo nuestros recursos naturales y amenazando inclusive con nuestra existencia. El hombre, en su carrera por la evolución, ha olvidado devolverle al mundo lo que toma de él y se ha concentrado sólo en su propio beneficio. Fruto de esto, desarrolla máquinas súperavanzadas que escapan de su control y que se vuelven un verdadero peligro para la humanidad.

El pronóstico de Kubrick es positivo pese a lo anterior, y es por ello que uno de los tripulantes de la nave, David Bowman, vence a la máquina para continuar con su viaje, el cual lo lleva a experimentar un nuevo nacimiento como el “niño de las estrellas”.



En ésta parte final se puede decir que el mensaje de la película es directo: aunque a que la vida humana sea transitoria y se extinga como si fuera una gota en el mar que es la vida del universo, la especie humana sigue adelante, naciendo y muriendo y naciendo otra vez, y es por ello que las acciones de cada generación deben hacerse teniendo en cuenta que los humanos que nos precederán seguirán el ejemplo de los anteriores, y que por ello pese a nuestra naturaleza transitoria nuestros actos siguen siendo importantes para el universo, nuestro planeta y el resto de las especies.



Un comentario de David Escobar